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Malvinas

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Notas

Javier Milei se apalancó sobre unas declaraciones periodísticas de Donald Trump para ratificar su agenda política en las Islas Malvinas. Trump presiona al Reino Unido para que aumente su presupuesto de Defensa y utilizó la Causa Malvinas para acicatear a Andy Burnham, el premier británico de origen laborista.

El presidente argentino desplegó en la cadena nacional una sucesión de anuncios políticos que no traerán al Reino Unido a la mesa de negociación. Sólo una gestión directa de Trump podría quebrar la histórica intransigencia de Londres, que se resiste a dialogar con Buenos Aires.

Pero el líder republicano no tiene margen para otro traspié político: ya fracasó en Medio Oriente y en la guerra Ucrania-Rusia-, y las elecciones de medio término sucederán en dos meses con la inflación en alza y su imagen pública hacia abajo.

Además de pedir la mediación de Trump -una obviedad-, Milei podría solicitar que Estados Unidos acompañe a la Argentina en todos los foros multilaterales y que sancione a la economía del Reino Unido hasta que acepte una negociación directa.

Eso dolería en Londres.

Y a la Casa Blanca no le costaría nada.

En este coyuntura geopolítica, Reino Unido no aceptará ahora una mesa de negociación mediada por Estados Unidos.

Sin embargo, la derrota constante en el escenario multilateral y la pérdida de ingresos en una economía fracturada, podría forzar -con el paso del tiempo- a un cambio de táctica de Londres respecto a la Argentina y Malvinas.

Ese sería el aporte clave que podría sumar Trump desde Washington.