Donald Trump extendió la tregua con Irán por dos semanas. No hay acuerdo con el régimen chiíta y optó por la vía diplomática frente a la escasa opinión pública en Estados Unidos que respalda su agenda bélica en Medio Oriente.
El líder republicano ya decidió que JD.Vance encabece las negociaciones que tienen a Pakistán como principal intermediario, pero nada asegura que el vicepresidente de Estados Unidos podrá lograr un acuerdo que permita a la Casa Blanca afirmar que derrotó a Irán.
El líder religioso Mojtaba Khamenei desplegó una efectiva estrategia militar en el estrecho de Ormuz, y su bloqueo se transformó en la principal palanca de negociación ante los reclamos de Trump. Khamenei se apoya en Ormuz para condicionar las exigencias de Estados Unidos, y no piensa ceder en ese escenario del conflicto.
Teherán asume que Trump no quiere regresar a la acción militar debido al rechazo de la sociedad americana, que vota a fines de noviembre. El presidente de los Estados Unidos teme perder las mayorías en el Capitolio, y ese eventual hecho político se transformó en una factor coyuntural que favorece al régimen chiíta.
La tregua se mantendrá hasta el 21 de abril.


