Donald Trump no sabe cómo salir del laberinto que Irán construyó para condicionar sus decisiones geopolíticas y complicar su gobierno, a pocos meses de las elecciones de medio término.
El presidente de Estados Unidos enfrenta una situación internacional que solo trae costos en su agenda doméstica: la guerra contra Teherán no es apoyada por la sociedad y su impacto económico se sufre en los precios de la canasta familiar.
Trump exige que Irán desmantele su proyecto nuclear y que termine con la fabricación de misiles balísticos. El régimen chiíta rechaza esas dos exigencias y pretende controlar el estrecho de Ormuz, un paso clave en la economía global.
El líder republicano tiene dos opciones para salir del laberinto: acepta las propuestas de Irán o ataca de nuevo.
En cualquiera de los dos casos, Trump pagará el costo de una guerra que estuvo mal planificada.
Mojtaba Khamenei no es Nicolás Maduro.

