Manuel Adorni es incapaz de explicar su patrimonio personal. Y en los tribunales de Py hay suficiente evidencia para dictar su procesamiento por enriquecimiento ilícito. La justicia federal aguarda la declaración jurada del jefe de Gabinete para proceder acorde a derecho.
Javier Milei sostiene que la moral es su canon de Gobierno. Pero su posición respecto a Adorni transforma ese axioma ético en un dogma de fe. El presidente respalda al exvendedor de autos usados, que por la coyuntura política se transformó en vocero y jefe de Gabinete.
La Causa Adorni se puede transformar en la Fiesta de Olivos, que marcó la caída inexorable de Alberto Fernández.
Estoico, Milei todavía respalda a la versión libertaria de la rancia casta.


