Javier Milei se comprometió a eliminar el déficit fiscal y aplicó un fuerte ajuste en el presupuesto de la Universidad Nacional. Se trata de una decisión política que acordó con el Fondo Monetario Internacional y puso a toda la comunidad educativa en la calle.
La Universidad Pública permitió a millones de argentinos progresar en su escala social, al margen de ciertas irregularidades que la justicia debe investigar con rapidez y sin límites. Sin la Universidad, la clase media hubiera sido una quimera.
El Presidente considera a la educación pública un argumento ideológico que sirve para articular un frente opositor a toda su agenda doméstica. Se trata de un error conceptual: la movilización reclamó por un presupuesto que permita a la Universidad sobrevivir, ante un gobierno que privilegia el ajuste económico como método de gestión.
El caso está en la Corte Suprema, que siempre defendió a la educación libre y gratuita.

